EL MÉTODO

Tres verbos. Un orden que no se invierte.

Medir, mover y mostrar no son tres servicios que se contratan por separado. Son las tres fases de un mismo programa, y el orden en que ocurren es la razón de que funcione.

01 · MEDIR — antes de enseñar nada

Ningún programa de CREZIR empieza por el contenido. Empieza por una línea base observable del equipo y del indicador de negocio que se quiere mover: rotación, tiempo de respuesta, calidad de entrega, clima en un área específica.

Sin línea base no hay forma de demostrar después que algo cambió — y sin esa prueba, no hay forma de justificar el programa ante la dirección.

02 · MOVER — cambiar comportamiento, no transmitir información

El desarrollo se diseña para que algo cambie en el puesto de trabajo el lunes siguiente a cada sesión. Menos horas de aula, más aplicación acompañada.

Aquí vive el componente de disciplina y regulación emocional, diseñado con metodología de Programación Neurolingüística por un facilitador certificado. Es el elemento que menos se puede improvisar y el que más diferencia a un mando medio que aplica de uno que solo escuchó.

03 · MOSTRAR — traducir el cambio a lenguaje financiero

Al cierre del programa medimos de nuevo, comparamos contra la línea base, y convertimos la diferencia en un número que la dirección financiera pueda leer sin que nadie se lo explique dos veces.

El entregable final no es un certificado de asistencia. Es el informe con el que usted defiende el presupuesto del año siguiente.

Si al final no podemos mostrarle qué cambió, no le cobramos como si lo hubiéramos logrado.

Daniel Mendoza Arévalo · autor del método

Ver cómo medimos, paso a paso.

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